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Mostrando entradas de enero, 2026

II DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO A

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Primera lectura: Isaías 49, 3. 5 - 6; Salmo 39,2. 4ab. 7-8a. 8b-9.10; Segunda lectura: 1 Corintios, 1, 1 - 3; Evangelio: Juan 1, 29 - 34. La liturgia de este segundo domingo del Tiempo Ordinario nos sitúa, desde la oración colecta, en una confesión de fe fundamental: Dios gobierna a un tiempo el cielo y la tierra. No hay ámbito de la realidad que quede fuera de su señorío. La historia, la creación, la Iglesia y nuestra vida personal están bajo su gobierno amoroso. Y, precisamente dentro de ese reconocimiento, la Iglesia eleva una súplica doble y profundamente humana: que Dios escuche compasivamente la oración de su pueblo y que conceda la paz a nuestros días. No pedimos desde el miedo, sino desde la confianza; no reclamamos control, sino escucha; no exigimos éxito, sino paz, esa paz que solo Dios puede dar y que ordena el corazón y la convivencia. La primera lectura, tomada del Libro de Isaías, nos introduce en el segundo canto del Siervo del Señor. El Siervo es identificado, en primer...

EL TIEMPO ORDINARIO

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El Tiempo Ordinario en el año litúrgico: tiempo para conocer y seguir a Cristo Dentro del año litúrgico, el llamado Tiempo Ordinario ocupa un lugar particular y, a veces, poco comprendido. No se trata de un tiempo secundario ni de menor densidad espiritual, sino de un período fundamental para la vida cristiana, en el que la Iglesia acompaña a los fieles en el seguimiento cotidiano de Jesucristo. Es bueno recordar que antes de la reforma del año litúrgico promovida por el Concilio Vaticano II, la estructura del calendario hablaba de un tiempo después de Epifanía y de un tiempo después de Pentecostés. Ambos períodos estaban marcados por una cierta continuidad temática, pero carecían de una unidad clara. Con la reforma litúrgica, estos tiempos fueron integrados bajo una sola denominación: Tiempo Ordinario, con el fin de resaltar su carácter unitario y su significado teológico propio. Según las Normas universales sobre el año litúrgico y el calendario, el Tiempo Ordinario se divide en dos ...

FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR - CICLO A

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Primera lectura: Isaías 42, 1- 4. 6 -7; Salmo 28, 1a. 2. 3c - 4. 3b. 9b - 10; Segunda lectura: Hechos de los Apóstoles 10, 34 - 38; Evangelio: Mateo 3, 13 - 17. Celebramos hoy la fiesta del Bautismo del Señor, con la cual la Iglesia clausura solemnemente el tiempo de Navidad. No es un cierre cualquiera, sino un cierre lleno de luz, porque lo que se nos regala en esta fiesta es una manifestación: Jesús se revela públicamente como el Hijo amado del Padre y, al mismo tiempo, se nos revela quiénes somos nosotros a partir de Él. La oración sobre las ofrendas nos da una clave preciosa para comprender esta celebración cuando decimos: «Recibe, Señor, los dones en este día en que manifestaste a tu Hijo predilecto». No se trata solo de recordar un hecho del pasado, sino de entrar en el misterio de un Dios que se manifiesta. En el Jordán, Jesucristo no aparece únicamente como un hombre más entre los hombres, sino como Dios hecho hombre, solidario con sus hermanos, pero distinto en su origen y en ...

EPIFANÍA DEL SEÑOR - CICLO A

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Primera lectura: Isaías 60, 1-6; Salmo 71, 2. 7-8. 10-11. 12-13 (R.: cf. 11); Segunda lectura: Efesios 3, 2-3a. 5-6; Evangelio: Mateo 2, 1-12. En muchos lugares la Epifanía se celebra el 6 de enero, pero en el Perú, por razones pastorales, la celebramos el domingo anterior. No es solo un cambio de fecha: es una oportunidad providencial para que toda la comunidad participe de este misterio. Hoy, en este día, celebramos la Epifanía del Señor. La oración colecta nos da la clave de lectura de toda la solemnidad: «Oh Dios, que en este día revelaste a tu Unigénito a los pueblos gentiles». No dice recordaste ni conmemoraste, sino revelaste en este día. La liturgia no nos pone frente a un hecho del pasado, sino que nos introduce, de modo misterioso pero real, en el acontecimiento mismo. Hoy somos testigos de la revelación. Hoy, el Señor vuelve a manifestarse. Y esa revelación no es privada ni exclusiva. Es una revelación abierta, universal, destinada a todos los pueblos. Cristo no pertenece a ...