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Mostrando las entradas etiquetadas como Adviento

SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS - CICLO A

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Primera lectura: Hechos de los apóstoles: 2, 1-11; Salmo 103, 1ab y 24ac. 29bc-30. 31 y 34 (R.: cf. 30); Segunda lectura: 1 Corintios 12, 3b-7. 12-13; Evangelio: Juan 20, 19-23. Celebrar Pentecostés no es simplemente recordar algo que ocurrió al inicio de la Iglesia. Es pedir que aquello que Dios realizó en los comienzos de la predicación evangélica lo realice también hoy en nosotros. Por eso, la oración colecta de esta solemnidad nos hace decir: «realiza ahora también, en el corazón de tus fieles, aquellas maravillas que te dignaste hacer en los comienzos de la predicación evangélica». Pentecostés es la fiesta del Espíritu Santo, pero también es la fiesta de la Iglesia enviada, de la fe encendida y del perdón que brota del Resucitado. El Espíritu no viene para dejarnos encerrados en nosotros mismos, sino para santificar a la Iglesia, renovar el corazón de los fieles y llevar la salvación de Cristo hasta los confines de la tierra. 1. «Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas» En P...

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO A

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Primera lectura: Isaías 35, 1-6a. 10; Salmo 145, 7. 8-9a. 9bc-10 (R.: cf. Is 35, 4); Segunda lectura: Santiago 5, 7-10; Evangelio: Mateo 11, 2-1. Con el tercer domingo de Adviento, tradicionalmente llamado Gaudete, la liturgia introduce una nota particular de alegría en el camino hacia la Navidad. No se trata de un gozo superficial o anticipado, sino de la alegría profunda que nace de la certeza de que el Señor está cerca y de que su salvación ya está en acción. Así lo expresa la oración colecta, cuando pedimos llegar “con alegría” al acontecimiento de la salvación. La Iglesia no pide solo llegar cronológicamente a la Navidad, sino llegar interiormente preparados, con un corazón disponible para reconocer la acción salvadora de Dios en la historia. La primera lectura, tomada del profeta Isaías (35, 1-6.10), pertenece a un contexto de prueba y desolación para el pueblo. El profeta anuncia un futuro nuevo, marcado por la intervención directa de Dios: el desierto florece, los débiles recob...

SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO A

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Primera lectura: Isaías 11, 1-10; Salmo 71, 1-2. 7-8. 12-13. 17 (R.: cf. 7); Segunda lectura: Romanos  15, 4-9; Evangelio: Mateo 3, 1-12. En este segundo domingo de Adviento la liturgia nos regala una súplica que debería acompañarnos durante estos días: pedimos a Dios que «los afanes terrenales no nos impidan salir al encuentro de su Hijo que viene». Es una oración breve, pero muy profunda. Nos recuerda que podemos llenarnos de tantas cosas, de tantas urgencias, de tantas preocupaciones, que lo verdaderamente importante termina quedando al margen. Y la oración después de la comunión completa esta idea cuando pedimos que el sacramento recibido nos enseñe a «sopesar la sabiduría de los bienes de la tierra y amar intensamente los del cielo». No se trata de despreciar lo terrenal, sino de aprender, con sabiduría, a darle a cada cosa su lugar. El Adviento es tiempo de ordenar la casa del corazón: saber qué sirve y qué estorba, qué enriquece y qué distrae, qué conduce al cielo y qué simp...

PRIMERO DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO A

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Primera lectura: Isaías  2, 1-5; Salmo 121, 1-2. 4-5. 6-7. 8-9 (R.: Cf.1); Segunda lectura: Romanos 13, 11-14a; Evangelio: Mateo 24, 37-44. Cuando comenzamos el Adviento en el ciclo A, la liturgia, con mucha sabiduría, no nos lleva primero a mirar al pesebre, sino a levantar la mirada hacia el horizonte definitivo. Es como si la Iglesia nos dijera: «Antes de recordar la primera venida, despierta tu corazón a la segunda». Y esto es profundamente pedagógico, porque el cristiano vive justamente en esta tensión: Cristo vino, Cristo viene cada día y Cristo vendrá de manera definitiva.  Las lecturas de este domingo colocan nuestra existencia en ese punto de encuentro entre la historia que sigue su curso y el día de Dios que se acerca. Isaías lo expresa con esa imagen tan audaz de un monte elevado donde Dios reúne a todos los pueblos para enseñarles sus caminos; Mateo, con la seriedad de aquel que sabe que el Señor puede llegar en cualquier momento. El Adviento empieza así, obligándo...

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO C

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Primera lectura: Miqueas 5, 1-4a; Salmo 79, 2ac y 3b. 15-16. 18-19 (R.: 4); Segunda lectura: Hebreos 10, 5-10; Evangelio: Lucas 1, 39-45. En Juan 1, 46, cuando Felipe le anuncia a Natanael que había encontrado a aquel de quien habían escrito Moisés y los profetas, le responde «¿De Nazaret puede salir algo bueno?» nos hace ver que los contemporáneos de Jesús no esperaban que el Mesías saliera de Nazaret sino de Belén, tierra del gran Rey David. Belén es una pequeña ciudad, pero no es el lugar habitual donde vive Jesús. José y María tendrán que ir a Belén con motivo del censo que el emperador Cesar Augusto había convocado, pero su residencia habitual no era allí. Nazaret está al noreste de Jerusalén, en cambio, Belén está al sur de Jerusalén. Por esta razón, a Jesús lo relacionaban como habitante de Nazaret, por lo que lo llaman Nazareno. Como ya decía, es la tierra de David, segundo y gran Rey de Israel. El profeta Miqueas, como leemos en la primera lectura de hoy, nos dice que ...

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO C

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Primera lectura: Sofonías 3, 14-18a; Salmo: Isaías 12, 2-3. 4bcd, 5-6 (R.: 6); Segunda lectura: Filipenses 4, 4-7; Evangelio: Lucas 3, 10-18. Estamos en el tercer domingo de adviento. Es un domingo especial porque, como pueden ver en los ornamentos del sacerdote, prima el color rosado que nos advierte cercana las próximas fiestas navideñas. También a este domingo se le llama de gaudete , nombre que viene de la antífona de entrada de la misa de hoy, donde se nos invita a estar alegres. No es una alegría plena, porque todavía falta algún tiempo para llegar a ella. En ese sentido, nos vamos preparando para el recuerdo de la primera venida de Cristo en la Navidad. En las lecturas de este domingo de este ciclo litúrgico hay un especial énfasis en la alegría. Sin duda alguna, que no se habla de una alegría pasajera, fugaz, efímera, sino una alegría que viene de Dios. Pensemos por un momento en la alegría que produce en nosotros cuando estamos a la expectativa de la llegada de un famili...

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO C

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Primera lectura: Jeremías 33, 14-16; Salmo 24, 4bc-5ab. 8-9. 10 y 14 (R.: 1b); Segunda lectura: 1Tesalonicenses 3, 12—4, 2; Evangelio: Lucas 21, 25-28. 34-36. Iniciamos un nuevo año litúrgico con el tiempo de adviento. En el credo decimos que el Señor «volverá» y precisamente es esto lo que reflexionaremos en esta primera parte de este tiempo litúrgico. En las lecturas hay un punto en común: Viene el Hijo del hombre. Por ejemplo, en el Evangelio dice que «…Verán al Hijo del hombre venir en una nube…», o en la segunda lectura se habla de «La venida de nuestro Señor Jesús con todos sus santos» y en la primera lectura dirá que «suscitaré a David un vástago legítimo que hará justicia y derecho en la tierra». Ya vino por primera vez para mostrarnos el infinito amor de Dios, ahora nos preparamos para su segunda venida ¿Estamos preparados? Esta venida no es espontánea o repentina. No vamos a contradecir el Evangelio cuando dice que ni el Hijo sabe el día ni la hora en que sucederá, pero c...

SOBRE EL ADVIENTO

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Aquí recojo algunas frases, tomadas de los últimos pontifices, que pueden ayudar a prepararnos espiritualmente para este tiempo tan importante.  «Hoy es el primer domingo de Adviento. Comienza el nuevo año litúrgico: cada año, en efecto, empezando desde el primer domingo de Adviento, la Iglesia, a través del ciclo de domingos y fiestas, procura hacernos partícipes de la obra salvífica de Dios en la historia del hombre, de la humanidad y del mundo. Precisamente por este "adviento", que quiere decir "venida", Dios viene al hombre, y ésta es una dimensión fundamental de nuestra fe. Nosotros vivimos nuestra fe cuando estamos abiertos a la venida de Dios, cuando perseveramos en el Adviento.» (San Juan Pablo II, Angelus, 3 de diciembre de 1978) «La palabra latina "adventus" se refiere a la venida de Cristo y pone en primer plano el movimiento de Dios hacia la humanidad, al que cada uno está llamado a responder con la apertura, la espera, la búsqueda y la adh...

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO B

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Primera lectura: 2 Samuel 7, 1-5. 8b-12. 14a. 16; Salmo 88, 2-3. 4-5. 27 y 29 (R.: cf 2a); Segunda lectura: Romanos 16, 25-27; Evangelio: Lucas 1, 26-38. Estamos en la antesala de la Navidad. Los textos bíblicos nos hablan de la morada que Jesús necesita para venir a este mundo. No hablo precisamente del pesebre, hablo de María, la digna morada que Dios preparó para que en ella se pueda gestar al Salvador.   María Santísima fue preparada desde su concepción inmaculada para que, libre de pecado, pueda ser la madre de Jesús. Dios la ha mirado, y disculpando el atrevimiento, y esperado para ese momento tan importante en la historia: la redención del género humano.   María no es como el gran templo de Jerusalén, ella es infinitamente mucho más que ello. Por decirlo de alguna manera análoga, es como el terreno sin contaminación donde Jesús puede desarrollarse libremente. Es la tierra virgen donde caerá la semilla que dará el mejor fruto. María, cuando se encuentra con el ángel...

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO B

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Hoy, más que una reflexión les ofrezco unos breves apuntes sobre el tiempo de adviento en general que pueden ayudar a conocer mejor este tiempo. TIEMPO DE ADVIENTO Adviento viene de la palabras latinas "Adventus redemptoris" (la llegada del Redentor). El "adventus" para los romanos era una ceremonia en la que se esperaba y recibía al emperador. Los primeros cristianos lo emplearon para designar la venida del Señor en un doble aspecto: la Encarnación y la segunda venida. Este tiempo litúrgico tiene su ORIGEN hacia finales del IV, y se empezó a celebrar en Hispania (actual España), como indica el Concilio de Zaragoza en el 380, y en las Galias.  Sobre el ACTUAL ADVIENTO, dicen las Normas universales del año litúrgico 39: "El tiempo de Adviento tiene una doble índole: es el tiempo de preparación para las solemnidades de Navidad, en las que se conmemora la primera venida del Hijo de Dios a los hombres, y es a la vez el tiempo en el que por este recuerdo se dirigen ...

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO A

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Primera lectura: Isaías 35, 1-6a. 10; Salmo 145, 7. 8-9a. 9bc-10 (R.: cf. Is 35, 4); Segunda lectura: Santiago 5, 7-10; Evangelio: Mateo 11, 2-1. Entre los domingos de Adviento, el tercero, llamado Gaudete , del inicio de la antifona de entrada de la misa, era la más popular por el motivo de la solemne estación que el papa celebraba en San Pedro. Tiene algunas señales de alegría, reflejos de algunos textos litúrgicos de este día, y se mantienen en parte aun hoy día en la misa. Suena el órgano, se vuelven a poner las flores, el celebrante viste ornamentos rosa, los ministros usan los ornamentos de fiesta. (Cf. M. Righetti, Historia de la liturgia T.I, p. 683). En este domingo se nos presenta la venida del Señor. Las tres lecturas de la misa nos hablan explícitamente del tema. Viene bien reflexionar sobre ello, porque a medida que pasan los días podemos correr el peligro de desviar la mirada hacia la navidad del mundo y dejamos de contemplar el misterio que celebramos. En la primera lect...

SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO A

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Primera lectura: Isaías 11, 1-10; Salmo 71, 1-2. 7-8. 12-13. 17 (R.: cf. 7); Segunda lectura: Romanos  15, 4-9; Evangelio: Mateo 3, 1-12. Los que llevamos vida cristiana podemos pensar que la conversión se reduce solo para el tiempo de cuaresma, un tiempo de penitencia y austeridad, que nos impulsará a un determinado de cambio de vida. Pero no es así, también el tiempo de adviento, y toda la vida cristiana, es un constante camino de conversión. Jesús se hizo hombre para mostrarnos que es posible vivir con dignidad las responsabilidades y exigencias de cada día. Por eso es oportuno que este domingo reflexionemos sobre la conversión. En el Evangelio se nos presenta a uno de los grandes personajes del adviento: San Juan Bautista. Y las primeras palabras que recoge el Evangelio es precisamente una llamada a la conversión. Juan llevaba una vida austera, distinta y coherente y ello le daba autoridad para poder anunciar la conversión y denunciar la hipocresía y el pecado que estaba incr...

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO A

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Primera lectura: Isaías  2, 1-5;  Salmo 121, 1-2. 4-5. 6-7. 8-9 (R.: Cf.1); Segunda lectura:  Romanos 13, 11-14a; Evangelio:  Mateo 24, 37-44. Por la misericordia de Dios iniciamos un nuevo año litúrgico y, con él, el tiempo de adviento. Quisiera empezar reflexionando qué no es el adviento. El adviento no es un tiempo para preocupaciones . Muchos están preocupados por el fin de año, por cuentas, deudas, festejos, estudios, y un sinfín de cosas que nos distraen de lo esencial. El adviento no es un tiempo para adelantar la Navidad . Personalmente me cuestiona el tener que hacer festejos por el nacimiento de Jesús antes que nazca, creo que no tiene mayor sentido. Esto ha provocado que el tiempo de adviento se convierta en un tiempo de comidas, bailes, festejos, intercambio de regalos, etcétera. El adviento se ha convertido en un tiempo de nostalgias . Esto era así y ahora ya no. “Todo tiempo pasado fue mejor”. El adviento, como la misma liturgia lo sugiere, es un tiem...

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO C

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Primera lectura: Miqueas 5, 1 -4a; Salmo 79; 2ac. 3b. 15 - 16. 18 - 19; Segunda lectura: Hebreos 10, 5 - 10; Evangelio: Lucas 1, 39 - 45. Llegamos al cuarto domingo de adviento. Hemos pasado la primera parte donde nos hemos preparado reavivando la esperanza y la convicción que Cristo viene por segunda vez y ahora profundizamos en la preparación para la primera venida de Cristo en la carne, tema que podemos ver claramente en la segunda lectura de hoy. Quisiera recordar que viviremos la Navidad con toda su realidad, no como una evocación de un acontecimiento del pasado, sino que, por la capacidad de la Liturgia, entramos en ella de un modo real y presente. Podemos estar junto a Jesús, a María y a José en Belén. Estos días los acompañamos a los papás de Jesús en esa búsqueda de morada para que se puedan alojar durante el censo y pueda nacer Jesús. En el Evangelio vemos la escena de la Visitación de María a su prima Isabel. Querría resaltar tres frases interesantes que nos pueden ayuda...