DOMINGO XV DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO A
Primera lectura: Isaías 55, 10-11; Salmo 64, 10. 11. 12-13. 14 (R.: Lc 8, 8); Segunda lectura: Romanos 8, 18-23; Evangelio: Mateo 13, 1-23. Las lecturas de este domingo nos invitan a redescubrir el lugar que ocupa la Palabra de Dios en la vida del creyente. Isaías nos asegura que la Palabra que sale de la boca de Dios «no volverá a mí vacía», sino que realizará aquello para lo cual fue enviada. Jesús, por su parte, nos presenta la parábola del sembrador para mostrarnos que esa misma Palabra es sembrada generosamente en todos los corazones. San Pablo completa esta enseñanza recordándonos que el Espíritu Santo habita en nosotros y despierta el anhelo de la plenitud. A la luz de estas lecturas podemos detenernos en tres aspectos. En primer lugar, la Palabra y la oración. Muchas veces pensamos que orar consiste únicamente en hablar con Dios. Sin embargo, la oración comienza cuando Dios nos habla. Él toma siempre la iniciativa. Su Palabra desciende como la lluvia que empapa la tierra y la h...