DOMINGO XXV DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera lectura: Isaías 55, 6-9; Salmo 144, 2-3. 8-9. 17-18 (R.: 18a); Segunda lectura: Filipenses 1, 20c-24. 27a; Evangelio: Mateo 20, 1-16. Las lecturas de este domingo nos hablan de algo muy concreto: Dios sale a nuestro encuentro y nos invita a entrar en su manera de mirar la vida. Pero ese encuentro no siempre es sencillo, porque muchas veces nosotros queremos que Dios piense como nosotros, actúe como nosotros y mida las cosas con nuestros mismos criterios. La primera lectura lo dice con mucha claridad: «Busquen al Señor mientras se deja encontrar». Dios no está lejos ni escondido. Es un Dios que se deja encontrar, que se acerca, que llama y que espera una respuesta. Pero encontrar al Señor también significa estar dispuestos a cambiar. Por eso Isaías añade: «Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes». Encontrarse con Dios no es solamente sentir consuelo o tranquilidad; muchas veces significa descubrir que tenemos que corregir nuestra manera de pensar, de juzgar o de rela...