VI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO A
Primera lectura: Eclesiástico 15, 16-21; Salmo 118, 1-2. 4-5. 17-18. 33-34 (R.: 1b); Segunda lectura: 1Corintios 2, 6-10; Evangelio: Mateo 5, 17-37. En este domingo el tema central podría formularse así: vivir recta y sencillamente de corazón para que Dios habite en nosotros y nos comunique su sabiduría y su vida eterna. La oración colecta apunta directo al corazón. No es un pedido genérico, es una súplica concreta: que vivamos de tal manera que Dios se digne habitar en nosotros. Y esto se entiende inmediatamente por lo que se dice antes: Dios promete permanecer en los rectos y sencillos de corazón. Es decir, no se trata solo de “portarnos bien”, sino de tener un corazón sin doblez, sin máscara, sin segundas intenciones; un corazón humilde, transparente, capaz de dejarse mirar por Dios. Por eso, cuando pedimos que Él habite en nosotros, en realidad estamos pidiendo la gracia de ser “casa” digna: rectitud y sencillez que no nacen de puro esfuerzo humano, sino del don de Dios. En esa mis...