SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS - CICLO A
Primera lectura: Ap 7, 2-4.9-14; Sal 23, 1-2.3-4ab.5-6; Segunda lectura: 1 Jn 3, 1-3; Evangelio: Mt 5, 1-12a. La santidad, más que un título, es un modo de vida. Y ese modo de vida es vivir como Jesucristo. Por lo tanto, ser santo no es solamente aspirar a la «gloria de los altares», sino aspirar a vivir como Él. Eso es lo primero que tendríamos que entender en esta solemnidad de Todos los Santos. Celebramos a quienes, conocidos o desconocidos para nosotros, han vivido unidos a Cristo y participan ahora de su gloria. La segunda lectura lo dice claramente: ahora somos hijos de Dios. Y lo somos. No es solamente un nombre que recibimos, sino una vida que Dios nos comparte por el bautismo. Y añade san Juan que, cuando lo veamos, seremos semejantes a Él. Quiere decir que la santidad consiste en dejarnos transformar hasta llegar a esa semejanza con Dios. Que nuestras palabras, nuestras decisiones y nuestras acciones vayan manifestando de quién somos hijos. Yo me pongo a pensar en lo que l...