XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO A
Primera lectura: Is 5, 1-7; Salmo 79, 9.12.13-14.15-16.19-20; Segunda lectura: Flp 4, 6-9; Evangelio: Mt 21, 33-43. Dios espera mucho de nosotros. Esa es quizá una de las ideas que atraviesa las lecturas de este domingo. En la primera lectura, Isaías compara al pueblo con una viña que Dios ha cuidado con cariño: la preparó, la protegió y esperaba de ella buenos frutos. Sin embargo, al final aparece una frase muy fuerte: esperaba justicia y encontró lamentos. Dios esperaba una conducta justa, una vida santa, una vida según lo que Él quería de su pueblo; pero la injusticia terminó produciendo sufrimiento y dolor. También nosotros tendríamos que preguntarnos, con sinceridad, si estamos siendo lo que Dios espera de nosotros. El Evangelio retoma la imagen de la viña. Los labradores han recibido algo que no les pertenece y, cuando llega el tiempo de los frutos, llega también el momento de rendir cuentas. Pero ellos no quieren entregar nada. Golpean y matan a los enviados del dueño y, final...