DOMINGO XXI DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO A
Primera lectura: Isaías 22, 19-23; Salmo 137, 1-2a. 2bc-3. 6 y 8bc (R.: 8bc); Segunda lectura: Romanos 11, 33-36; Evangelio: Mateo 16, 13-20. La oración colecta de este domingo nos hace pedir algo muy profundo. No pedimos solamente cumplir la voluntad de Dios, sino «amar lo que prescribes y esperar lo que prometes». Y aquí hay una diferencia grande. Una cosa es hacer lo que Dios quiere porque toca hacerlo, y otra muy distinta es llegar a amar lo que Dios quiere para nosotros, incluso cuando supone renuncia, sacrificio, abnegación y cruz. La fe madura cuando dejamos de preguntarnos solamente qué quiere Dios de mí y comenzamos a aprender a querer lo mismo que Dios quiere. Por eso la oración añade que debemos esperar lo que él promete. Dios nos promete la vida eterna, nos promete el cielo. Pero el camino hacia esa promesa pasa también por aprender a morir a nosotros mismos, a nuestros caprichos, a nuestros egoísmos, a aquello que muchas veces nos impide seguir de verdad al Señor. El cri...