SOLEMNIDAD DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR - CICLO A
Primera lectura: Hechos de los apóstoles 1, 1-11; Salmo 46, 2-3. 6-7. 8-9 (R.: 6); Segunda lectura: Efesios 1, 17-23; Evangelio: Mateo 28, 16-20. La Ascensión del Señor no es una despedida triste ni el alejamiento de Cristo de nuestra historia. La liturgia de hoy nos hace contemplar el momento en que Jesús, después de haber acompañado a sus discípulos durante cuarenta días y de haberles hablado del Reino de Dios, es elevado al cielo delante de ellos. Los apóstoles permanecen mirando hacia arriba, como intentando retener la presencia visible del Maestro. Pero entonces escuchan aquella voz que los despierta: «Galileos, ¿qué hacen ahí plantados mirando al cielo?». La Ascensión marca un cambio profundo. Jesús ya no estará presente de la misma manera, pero no ha abandonado a su Iglesia. San Pablo nos recuerda que el Padre «lo sentó a su derecha en el cielo» y que «todo lo puso bajo sus pies», entregándolo a la Iglesia como Cabeza de todo. Cristo glorioso sigue guiando a su pueblo, sostenien...