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LA NATIVIDAD DEL SEÑOR. Solemnidad

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Primera lectura: Isaías 52, 7 -10; Salmo 97, 1 . 2 - 3ab. 3cd - 4. 5 - 6; Segunda lectura: Hebreos 1, 1 - 6; Evangelio: Juan 1, 1 - 18 Queridos amigos: ¡Feliz y santa Navidad! En la segunda lectura de la misa del día de Navidad hay una frase interesante de la carta a los Hebreos: “Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo”. La segunda persona de la Santísima Trinidad, “La Palabra” de la que habla el Evangelio de hoy, se hace hombre, toma carne de la Santísima Virgen por obra del Espíritu Santo para que los hombres tengamos acceso a la vida divina perdida por el pecado de los primeros padres. El Hijo nos habla, es la Palabra, es el “Mensajero que anuncia la paz, que trae la Buena Nueva” como nos dice la primera lectura. Esa Palabra, el Verbo, no es simplemente la emisión de un sonido, además es Vida y es Luz. Jesús se reconoce como “El camino, la verdad y la vida” y él es la luz que ilumina a todos los hombres. Su Palabra nos lleva a reconocer quién es Dios y nos muestr...

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO C

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Primera lectura: Miqueas 5, 1 -4a; Salmo 79; 2ac. 3b. 15 - 16. 18 - 19; Segunda lectura: Hebreos 10, 5 - 10; Evangelio: Lucas 1, 39 - 45. Llegamos al cuarto domingo de adviento. Hemos pasado la primera parte donde nos hemos preparado reavivando la esperanza y la convicción que Cristo viene por segunda vez y ahora profundizamos en la preparación para la primera venida de Cristo en la carne, tema que podemos ver claramente en la segunda lectura de hoy. Quisiera recordar que viviremos la Navidad con toda su realidad, no como una evocación de un acontecimiento del pasado, sino que, por la capacidad de la Liturgia, entramos en ella de un modo real y presente. Podemos estar junto a Jesús, a María y a José en Belén. Estos días los acompañamos a los papás de Jesús en esa búsqueda de morada para que se puedan alojar durante el censo y pueda nacer Jesús. En el Evangelio vemos la escena de la Visitación de María a su prima Isabel. Querría resaltar tres frases interesantes que nos pueden ayuda...

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO C

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Primera lectura: Sofonías 3, 14 - 18a; Salmo: Isaías 12, 2 - 3. 4bcd. 5 - 6; Segunda lectura: Filipenses 4, 4 - 7; Evangelio: Lucas 3, 10 - 18. “Alégrate y gózate de todo corazón, Jerusalén” (Sof. 3, 14) Por que “El Señor, tu Dios, en medio de ti, es un guerrero que salva” (Sof 3, 17). El mundo que no conoce a Dios sólo es oscuridad, tristeza, sufrimiento. Basta ver cuánto sufrimiento hay entre los hombres, nuestros prójimos, cómo descuidamos la creación “la casa común”, cuánto se gasta en hacer daño a todos los hombres. El mundo que no conoce a Dios vive ensimismado. En cambio, el que no sólo lo conoce, sino que es consciente de su presencia en medio de nosotros, a pesar de todas las contrariedades, vive alegre, con esa felicidad profunda y ese amor que sólo puede venir de Él. El tiempo de adviento tiene que ser una oportunidad de salir de mí mismo, de ponerme al servicio del otro, de convertirme en servidor de la alegría, por que “el reino está en medio” de nosotros. En esa línea...

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO C

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Primera lectura: Jeremías 33, 14 - 16; Salmo 24, 4bc-5ab . 8 - 9. 10.14; Segunda lectura: 1Tesalonicenses 3, 12 - 4, 1 - 2; Evangelio: Lucas 21, 25 - 28. 34 - 36 Iniciamos el adviento por misericordia de Dios. No es un tiempo “pre – navideño” donde se llenan de festejos y regalos, dándole un sentido errado al adviento. Ante todo, debemos saber el adviento “original” siempre ha enfatizado el aspecto escatológico, es decir, que antes que ser una preparación para la Navidad, el adviento ha sido un tiempo de contemplar y meditar la segunda venida de Cristo. Con el paso del tiempo se fue llenando de ese segundo aspecto: la preparación para las fiestas de la Navidad y Epifanía. Otro detalle es que el adviento es tiempo de penitencia, ascesis y conversión. A veces pensamos que esas actitudes solo exclusivas de la cuaresma y no es así. El crecimiento en la vida espiritual tiene que abarcar toda nuestra vida y todo el tiempo que estemos en este mundo. En ese sentido, si en el adviento nos pre...

SOLEMNIDAD DE JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO - CICLO B

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Primera lectura: Daniel 7, 13 - 14; Salmo 92, 1ab. 1c - 2. 5; Segunda lectura: Apocalipsis 1, 5- 8; Evangelio: Juan 18, 33 - 37. “Mi reino no es de este mundo” Son palabras mayores. Me pongo a pensar en Jesús que lo sabe todo y cómo se sonreiría al pensar en lo que sus discípulos entendían sobre el reino y lo que Él sabía que era el reino. El Reino de Dios supera las categorías humanas, va más allá de la dominación y la imposición. El Reino es Él y nosotros debemos ser los ciudadanos de ese Reino, un reino de justicia, amor, misericordia. El reino de Jesús es un reino donde Él es el soberano de todo y de todos, y nosotros estamos dispuestos a darlo todo por nuestro Rey. Jesús no lo calla ni lo niega, dice “soy rey” . Él es el Rey y soberano de todo, es el “príncipe de los Reyes de la tierra” como dice la segunda lectura. Lo único que le interesaba a Pilatos era si Jesús se convertía en una amenaza para los romanos, el resto no le interesaba. Podemos decir que Jesús no busca el reino ...

DOMINGO TRIGÉSIMO TERCERO DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO B

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Primera lectura: Daniel 12, 1 - 3; Salmo 15, 5.8.9 - 10. 11; Segunda lectura: Hebreos 10, 11 - 14. 18; Evangelio: Marcos 13; 24 - 32. Estamos ante el misterio del final de la historia. Todo se acaba, nada es eterno sólo Dios. El final puede parecer algo lejano, pero cada segundo es un segundo más cerca del final. A muchos le atormenta este tema por que piensan en una especie de aniquilación de la existencia, pero el final, más que destrucción es el momento en que todo se recapitula en Cristo. La primera lectura nos hace entender varios detalles: 1) señala que serán “tiempos difíciles”. Nada en la vida es fácil y llegar a un buen final exige esfuerzo. En esos tiempos de los que se nos habla podemos ver que habrá situaciones en las que seremos probados para mostrar si estamos a la altura del acontecimiento. 2) Se salvarán los escritos (inscritos) en el libro: Hay algunos que, por la vida que han llevado, están inscritos en el libro de los que viven, de los que no están marcados por el ...

DOMINGO TRIGÉSIMO SEGUNDO DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO B

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Primera lectura: 1Reyes 17, 10 - 16; Salmo 145, 7. 8 - 9a. 9bc - 10; Segunda lectura: Hebreos 9, 24 - 28; Evangelio: Marcos 12, 38 - 44 La viuda es imagen de Cristo. Podemos pensar que las protagonistas son las viudas, y puede que sí, si lo vemos superficialmente, pero no. Las viudas de hoy son como un “espejo” de Cristo. Para ello, en primer lugar, entendamos quiénes son las viudas en la Biblia. Una viuda era una mujer en desgracia, pobre y desprotegida. No tenía nada. Y peor si a esa viuda se le muere el hijo. Es como una especie de “maldición”. Además, podían caer en inestabilidad emocional. Pero, a pesar de ello, son vistas de un modo especial por Dios, que será quien las proteja. Entonces me puedes preguntar: ¿Por qué dices que la viuda es una “imagen” o “reflejo” de Cristo? Por que Cristo carga con la desgracia del ser humano, por que se hizo pobre y por qué no sólo tiene la protección de Dios, sino que es el mismo Dios que se solidariza con el hombre. La primera lectura da var...

DOMINGO TRIGESIMO PRIMERO DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B

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  Primera lectura: Deuteronomio 6, 2 - 6; Salmo 17, 2 - 3a. 3bc - 4. 47. 51ab; Segunda lectura: Hebreos 7, 23 - 28; Evangelio: Marcos 12, 28 - 34 En la primera lectura se nos proponen dos actitudes: 1) “Temer”: Que no es lo mismo que el miedo. Es un reconocer la presencia de Dios y me hace obrar consciente de su presencia. De ahí que, a continuación, nos dice que debemos vivir los mandamientos. El “temor” me lleva a la conciencia de Dios y a vivir según su voluntad “Escúchalo y ponlo por obra”. El vivir los mandamientos nos trae la bendición de Dios. 2) El “Escuchar: A continuación, se nos propone el “Shemá”, oración clásica de un judío. Lo primero que nos dice es que tenemos que reconocer que “El Señor nuestro Dios es uno”. No hay más y tenemos que adorar a nada ni a nadie más que a Él. Hoy el escuchar se ha vuelto algo selectivo y en algo cómodo. Escuchar va más allá que recibir un sonido, escuchar implicará hacerlo vida. Escuchemos la voz de Dios, sus mandatos y preceptos y no...

DOMINGO TRIGÉSIMO DEL TIEMPO ORDINARIO

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Primera lectura: Jeremías 31, 7- 9; Salmo 125, 1 – 2ab. 2cd – 3. 4 -5. 6; Segunda lectura: Hebreos 5, 1 – 6; Evangelio: Marcos 10, 46 – 52. Todo hombre tiene deseo de encontrarse con Dios, sobre todo en los momentos de dificultad. Todos nos podemos sentir reflejados en el ciego Bartimeo. Su ceguera es el aliciente para buscar a alguien que puede llenarle, que puede ayudarle, que puede sacarlo de esa situación. Bartimeo necesita ver con claridad. El mundo enceguece, el pecado enceguece. Bartimeo se había dado cuenta de ello, por eso busca a Jesús, el hijo de David.  Bartimeo se refiere a Jesús como “Hijo de David”, con lo cual refiere su descendencia real. En 17 versículos del Nuevo testamento se refiere a Jesús de esa manera. Jesucristo lo es, porque se cumplen las promesas de la profecía de la simiente de David (2 Samuel 7,12-16). Así mismo, Jesús es llamado así por que se iban mostrando rasgos que lo iban mostrando como alguien particularmente especial. Ser “Hijo de David” se ide...

DOMINGO VIGÉSIMO NOVENO DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO B

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Primera lectura: Isaías 53, 10 – 11; Salmo 32, 4 -5. 18 – 19. 20. 21; Segunda lectura: Hebreos 4, 14 – 16; Evangelio: Marcos 10, 35 – 45. Sobre la primera lectura, pareciera que hubiera una cierta malicia o masoquismo de parte de Dios para hacer sufrir al siervo. No es así en absoluto, ese sufrimiento que padece es la “causa instrumental” para que el siervo pueda lograr la justificación de muchos. En el antiguo testamento, sufrir era una consecuencia de un mal que se comete, es como un castigo. Este siervo, que luego se ha identificado con Jesús, no tiene la culpa de nada, sin embargo “entrega (=dio) su vida como expiación”, se entregó a la muerte y “justificó a muchos”, es decir, que le devolverá el estado de pureza y gracia perdida por el pecado. Este siervo “cargará con los pecados” de los hombres, con sus culpas. Él, libremente, se ofrece como instrumento para rescatar a los hombres. Esa muerte no ha sido en vano, “verá su descendencia y alargará sus días”, es decir, que el sacri...