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PRIMER DOMINGO DE CUARESMA - CICLO A

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Primera lectura:  Génesis 2, 7-9; 3, 1-7;  Salmo 50, 3-4. 5-6a. 12-13. 14 y 17 (R.: cf. 3a); Segunda lectura:  Romanos 5, 12-19; Evangelio: Mateo 4, 1-11. Hemos iniciado hace algunos días el camino de la cuaresma. Tiempo de gracia para prepararnos para la gran celebración de la Pascua. Todo un itinerario para caminar con Jesús por el desierto, luchar contra el poder de mal y el pecado y llegar a la experiencia gozosa del Misterio Pascual. Hay una palabra que este domingo me llama la atención: Conocer. La oración colecta de la misa de este domingo pide “concédenos progresar en el conocimiento del misterio de Cristo”. En nuestro mundo y en nuestra experiencia cotidiana el conocer es algo ineludible. Progresa el conocimiento en las ciencias, en las artes, y en otros ámbitos del saber humano. Nos interesa saber y conocer más. Un buen gesto de conversión en esta cuaresma es pedirle al Señor que nos ayude a conocerle más, no solo intelectualmente, sino haciendo una experie...

SÉPTIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO A

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Primera lectura: Levítico  19, 1-2. 17-18; Salmo 102, 1-2. 3-4. 8 y 10. 12-13 (R.: 8a); Segunda lectura: 1Corintios 3, 16-23; Evangelio: Mateo 5, 38-48. Santidad Ser santo como Dios es santo. La santidad es una vocación universal, no es sólo para un grupo reducido de cristianos. Cristo vino a salvarnos a todos y por eso Él anhela que todos seamos santos. No hablamos de una santidad de estampita o de estatua . La santidad es ir haciendo de mi vida lo más parecido a Cristo, dejarme moldear por Dios para que mi existencia sea un reflejo de su ser que me ilumina. Esto se concreta en las relaciones hacia los demás. Después del amor de Dios está el amor al prójimo. No es fácil, porque cada uno es cada uno y cada uno tiene su propio modo de ser y de actuar. Aun así, la Palabra nos invita a amar al prójimo y no guardar ningún sentimiento negativo hacia el otro. La santidad también se refleja en actos de amor con relación a los demás. Como dice la segunda lectura, alguno puede co...

SEXTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO A

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Primera lectura: Eclesiástico 15, 16-21; Salmo 118, 1-2. 4-5. 17-18. 33-34 (R.: 1b); Segunda lectura: 1Corintios 2, 6-10; Evangelio: Mateo 5, 17-37. Las lecturas de este domingo nos invitan a vivir la sabiduría. No hablamos de sabiduría intelectual, hablamos de aquella que se va ganando por la experiencia de vida. Esa sabiduría viene por la unión con Dios y de realizar su voluntad. En la primera lectura leemos que si quiero guardo sus mandamientos. Dios no me obliga, lo deja a mi libertad, pero el que lo cumple es un hombre prudente. Si vivo los mandamientos es por prudencia. Dios ha puesto en nuestras manos toda la creación y en nuestra libertad está si lo usamos para bien o para mal. Mediante la conciencia nos irá indicando si estamos haciendo lo correcto o no. Dios es infinita e inmensamente sabio y ha diseñado todo para el que hombre siempre tienda al bien, sin embargo, algunas veces hacemos lo que no debemos. Como dice san Pablo: "No hago el bien que quiero, sino que obro e...

QUINTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO A

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Primera lectura: Isaías 58, 7-10; Salmo 111, 4-5. 6-7. 8a y 9 (R.: 4a); Segunda lectura: 1Corintios 2, 1-5; Evangelio: Mateo 5, 13-16. En las lecturas de este domingo se nos presenta diversos modos de servicio. Servir a los demás supone una serie de virtudes y actitudes buenas y positivas. Veamos cómo la Palabra de este domingo nos ilumina. En la primera lectura se nos habla de compartir, de salir del confort y darme a los demás. La lectura es muy parecida a lo que Jesús nos plantea en el capitulo 25 de San Mateo. Alimentar, vestir, hospedar, me lleva a salir de mí mismo y ponerme al servicio de los demás. La lectura nos habla también de oscuridad y de luz. El mundo que no conoce a Dios vive a oscuras y de espaldas al prójimo. En la sociedad que vivimos esto no se toma en cuenta, más bien se pretende un pseudo bienestar que nos ensimisma y nos cierra a las necesidades de los demás. Es un gran gesto el poder salir de nosotros mismos y compartir lo que tenemos a nuestro alcance. ...

CUARTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO A

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Primera lectura: Sofonías 2, 3; 3, 12-13; Salmo 145, 7. 8-9a. 9bc-10 (R.: Mt 5, 13); Segunda lectura: 1Corintios 1, 26-31; Evangelio: Mateo 5, 1-12a En medio de todas las valiosas enseñanzas que podemos encontrar en las lecturas de este domingo, personalmente resuena en mí la palabra humildad . En la primera lectura leemos “Busquen al Señor los humildes, que cumplen sus mandamientos”. La humildad nos lleva a reconocer que nosotros no somos seres autónomos y que podemos hacer lo que nos place. Nosotros somos criaturas de Dios, de un Dios tan bueno que nos ha mostrado cuál es el camino que nos acerca a Él: los mandamientos. Dios no nos quiere esclavos, nos quiere libres, y es a través de los mandamientos como nos manifiesta ese camino que nos lleva hacia Él. Los mandamientos son la expresión más clara de libertad y de humildad. Por libertad y por amor vivo los mandamientos y por humildad obedezco lo que Dios nos ha expresado. Los mandamientos vividos con humildad tienen una capacidad ...

TERCER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO A

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Primera lectura: Isaías 8, 23b—9, 3; Salmo 26, 1. 4. 13-14 (R.: 1a); Segunda lectura:1Corintios 1, 10-13. 17; Evangelio: Mateo 4, 12-23. Usemos un poco la imaginación para entrar en el Evangelio de este domingo. Pensemos en un espacio cercano a un lago, hay movimiento, hay comercio, hay intercambio. Hay personajes llamativos y trascendentales en medio de la sociedad, vamos viendo expectativa por la presencia de Juan Bautista y su peculiar modo de vivir y la cantidad de discípulos que lo seguían. Veamos algunos datos importantes que podemos encontrar en el Evangelio. Ante todo, podemos ver que se da cuenta del inicio del ministerio de Jesús, o si se quiere decir de otra forma, el inicio de su vida pública. Es interesante el dato de que Jesús se traslada a Cafarnaúm luego del arresto de Juan. Deja Nazaret para establecerse en Cafarnaúm, junto al pueblo de Zabulón y Neftalí. Y esto nos remite a la primera lectura del profeta Isaías. El capítulo 9 de Isaías es una profecía sobre la lle...

SOLEMNIDAD DE SANTA MARIA, MADRE DE DIOS - CICLO A

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Primera lectura: Números 6, 22-27; Salmo responsorial 66, 2-3. 5. 6 y 8 (R.: cf. 2a); Segunda lectura: Gálatas 4, 4-7; Evangelio: Lucas 2, 16-21. Celebramos la solemnidad de Santa María, Madre de Dios. Como día litúrgico confluyen algunos acontecimientos. Mario Righetti en su Historia de la Liturgia, dice: “El primero de enero se presenta en la historia de la liturgia con una extraña coincidencia de varias conmemoraciones: la octava de Navidad, la Circuncisión, el Natale S. Mariae y el oficio ad prohibendum ab idolis, los cuales han contribuido diversamente al formulario de la actual fiesta de Año Nuevo.” En la actual solemnidad se ha hecho concluir los tres primeros acontecimientos. En el Evangelio se nos dice que “Al cumplirse los ocho días, tocaba circuncidar al niño, y le pusieron por nombre Jesús” . El catecismo 527 dice al respecto que “La Circuncisión de Jesús, al octavo día de su nacimiento (cf. Lc 2, 21) es señal de su inserción en la descendencia de Abraham, en el pue...

SOLEMNIDAD DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR - CICLO A

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Primera lectura: Isaías 9, 1-3. 5-6;  Salmo 95, 1-2a. 2b-3. 11-12. 13 (R.: Lc 2, 11); Segunda lectura:  Tito 2, 11-14; Evangelio:  Lucas 2, 1-14. Al celebrar el Nacimiento del Señor celebramos el misterio de nuestra salvación. Quisiera iniciar esta reflexión recordando que no estamos ante algo del pasado. No olvidemos que gracias a la Liturgia de la Iglesia y la celebración de los sacramentos nos hacemos contemporáneos con el único misterio de Cristo que se despliega hasta su segunda venida. Por tanto, cuando vayamos a misa de Navidad estaremos ante María, José y el Niño recién nacido en Belén. Por eso mismo decimos en el salmo responsorial: “Hoy nos ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor”. En las lecturas de la misa de medianoche hay una palabra que me ha llamado la atención en esta oportunidad: Salvación. En el Evangelio dirá “Hoy, en la ciudad de David, ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor”, y en la segunda lectura se habla de “la aparición gloriosa del g...

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO A

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Primera lectura: Isaías 35, 1-6a. 10; Salmo 145, 7. 8-9a. 9bc-10 (R.: cf. Is 35, 4); Segunda lectura: Santiago 5, 7-10; Evangelio: Mateo 11, 2-1. Entre los domingos de Adviento, el tercero, llamado Gaudete , del inicio de la antifona de entrada de la misa, era la más popular por el motivo de la solemne estación que el papa celebraba en San Pedro. Tiene algunas señales de alegría, reflejos de algunos textos litúrgicos de este día, y se mantienen en parte aun hoy día en la misa. Suena el órgano, se vuelven a poner las flores, el celebrante viste ornamentos rosa, los ministros usan los ornamentos de fiesta. (Cf. M. Righetti, Historia de la liturgia T.I, p. 683). En este domingo se nos presenta la venida del Señor. Las tres lecturas de la misa nos hablan explícitamente del tema. Viene bien reflexionar sobre ello, porque a medida que pasan los días podemos correr el peligro de desviar la mirada hacia la navidad del mundo y dejamos de contemplar el misterio que celebramos. En la primera lect...

SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO A

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Primera lectura: Isaías 11, 1-10; Salmo 71, 1-2. 7-8. 12-13. 17 (R.: cf. 7); Segunda lectura: Romanos  15, 4-9; Evangelio: Mateo 3, 1-12. Los que llevamos vida cristiana podemos pensar que la conversión se reduce solo para el tiempo de cuaresma, un tiempo de penitencia y austeridad, que nos impulsará a un determinado de cambio de vida. Pero no es así, también el tiempo de adviento, y toda la vida cristiana, es un constante camino de conversión. Jesús se hizo hombre para mostrarnos que es posible vivir con dignidad las responsabilidades y exigencias de cada día. Por eso es oportuno que este domingo reflexionemos sobre la conversión. En el Evangelio se nos presenta a uno de los grandes personajes del adviento: San Juan Bautista. Y las primeras palabras que recoge el Evangelio es precisamente una llamada a la conversión. Juan llevaba una vida austera, distinta y coherente y ello le daba autoridad para poder anunciar la conversión y denunciar la hipocresía y el pecado que estaba incr...