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FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA - CICLO C

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Primera lectura: Sirácida 3, 2-6. 12-14; Salmo 127, 1-2. 3. 4-5 (R.: cf. 1); Segunda lectura: Colosenses 3,12-21; Evangelio: Lucas 2, 41-52. Este domingo celebramos la fiesta de la Sagrada Familia. Hoy es un buen día para reflexionar sobre el valor de la familia y su lugar en la Iglesia y en la sociedad.  Nunca será poco recordar que hay empeños de muchos organismos por querer destruir la familia. Tampoco podemos negar que, por diversas circunstancias, se ha generado en algunos muchos un desencanto por la vida conyugal y la vida familiar. Hoy en día los jóvenes que ya están en edad de constituir un hogar no creen en que valga la pena tener una familia de padre y madre con hijos, más bien se viene imponiendo un estilo de vida libre de compromisos, libre de hijos, para poder disfrutar de una pseudolibertad y poder disfrutar al máximo la soltería.  Yo quisiera invitarlos a reflexionar sobre la vida de familia de José y María. Empezando por María que ya posee una santidad y al est...

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO C

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Primera lectura: Miqueas 5, 1-4a; Salmo 79, 2ac y 3b. 15-16. 18-19 (R.: 4); Segunda lectura: Hebreos 10, 5-10; Evangelio: Lucas 1, 39-45. En Juan 1, 46, cuando Felipe le anuncia a Natanael que había encontrado a aquel de quien habían escrito Moisés y los profetas, le responde «¿De Nazaret puede salir algo bueno?» nos hace ver que los contemporáneos de Jesús no esperaban que el Mesías saliera de Nazaret sino de Belén, tierra del gran Rey David. Belén es una pequeña ciudad, pero no es el lugar habitual donde vive Jesús. José y María tendrán que ir a Belén con motivo del censo que el emperador Cesar Augusto había convocado, pero su residencia habitual no era allí. Nazaret está al noreste de Jerusalén, en cambio, Belén está al sur de Jerusalén. Por esta razón, a Jesús lo relacionaban como habitante de Nazaret, por lo que lo llaman Nazareno. Como ya decía, es la tierra de David, segundo y gran Rey de Israel. El profeta Miqueas, como leemos en la primera lectura de hoy, nos dice que ...

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO C

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Primera lectura: Sofonías 3, 14-18a; Salmo: Isaías 12, 2-3. 4bcd, 5-6 (R.: 6); Segunda lectura: Filipenses 4, 4-7; Evangelio: Lucas 3, 10-18. Estamos en el tercer domingo de adviento. Es un domingo especial porque, como pueden ver en los ornamentos del sacerdote, prima el color rosado que nos advierte cercana las próximas fiestas navideñas. También a este domingo se le llama de gaudete , nombre que viene de la antífona de entrada de la misa de hoy, donde se nos invita a estar alegres. No es una alegría plena, porque todavía falta algún tiempo para llegar a ella. En ese sentido, nos vamos preparando para el recuerdo de la primera venida de Cristo en la Navidad. En las lecturas de este domingo de este ciclo litúrgico hay un especial énfasis en la alegría. Sin duda alguna, que no se habla de una alegría pasajera, fugaz, efímera, sino una alegría que viene de Dios. Pensemos por un momento en la alegría que produce en nosotros cuando estamos a la expectativa de la llegada de un famili...

SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN

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Primera lectura: Génesis 3, 9-15. 20; Salmo 97, 1. 2-3ab. 3c-4 (R.: 1a); Segunda lectura: Efesios 1, 3-6. 11-12; Evangelio: Lucas 1, 26-38.   SOBRE LA INMACULADA CONCEPCIÓN Celebramos la Solemnidad la Inmaculada Concepción de María. Hoy, más que hacer una reflexión «de puño y letra», quisiera recordar algunas enseñanzas que pueden ayudarnos a entender este misterio con mayor profundidad. En el Catecismo 491 dirá que «A lo largo de los siglos, la Iglesia ha tomado conciencia de que María "llena de gracia" por Dios (Lc 1, 28) había sido redimida desde su concepción . Es lo que confiesa el dogma de la Inmaculada Concepción, proclamado en 1854 por el Papa Pío IX: «... la bienaventurada Virgen María fue preservada inmune de toda la mancha de pecado original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo Salvador del género humano (Pío IX, Bula Ineffabilis Deus : DS, 2803).» Benedicto X...

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO - CICLO C

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Primera lectura: Jeremías 33, 14-16; Salmo 24, 4bc-5ab. 8-9. 10 y 14 (R.: 1b); Segunda lectura: 1Tesalonicenses 3, 12—4, 2; Evangelio: Lucas 21, 25-28. 34-36. Iniciamos un nuevo año litúrgico con el tiempo de adviento. En el credo decimos que el Señor «volverá» y precisamente es esto lo que reflexionaremos en esta primera parte de este tiempo litúrgico. En las lecturas hay un punto en común: Viene el Hijo del hombre. Por ejemplo, en el Evangelio dice que «…Verán al Hijo del hombre venir en una nube…», o en la segunda lectura se habla de «La venida de nuestro Señor Jesús con todos sus santos» y en la primera lectura dirá que «suscitaré a David un vástago legítimo que hará justicia y derecho en la tierra». Ya vino por primera vez para mostrarnos el infinito amor de Dios, ahora nos preparamos para su segunda venida ¿Estamos preparados? Esta venida no es espontánea o repentina. No vamos a contradecir el Evangelio cuando dice que ni el Hijo sabe el día ni la hora en que sucederá, pero c...

SOBRE EL ADVIENTO

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Aquí recojo algunas frases, tomadas de los últimos pontifices, que pueden ayudar a prepararnos espiritualmente para este tiempo tan importante.  «Hoy es el primer domingo de Adviento. Comienza el nuevo año litúrgico: cada año, en efecto, empezando desde el primer domingo de Adviento, la Iglesia, a través del ciclo de domingos y fiestas, procura hacernos partícipes de la obra salvífica de Dios en la historia del hombre, de la humanidad y del mundo. Precisamente por este "adviento", que quiere decir "venida", Dios viene al hombre, y ésta es una dimensión fundamental de nuestra fe. Nosotros vivimos nuestra fe cuando estamos abiertos a la venida de Dios, cuando perseveramos en el Adviento.» (San Juan Pablo II, Angelus, 3 de diciembre de 1978) «La palabra latina "adventus" se refiere a la venida de Cristo y pone en primer plano el movimiento de Dios hacia la humanidad, al que cada uno está llamado a responder con la apertura, la espera, la búsqueda y la adh...

SOLEMNIDAD DE JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO - CICLO B

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Primera lectura: Daniel 7, 13-14; Salmo 92, 1ab. 1c-2. 5 (R.: 1a); Segunda lectura: Apocalipsis 1, 5-8; Evangelio: Juan 18, 33b-37.   No es casual que la persona de Jesucristo se identifique con el reinado. De hecho, en la época de Jesús muchos esperan un rey mesías que cambie el clima que se vivía en ese momento, un clima de tensión y de sufrimiento al vivir subyugados por el imperio romano. En el Evangelio, Jesús le dice claramente a Pilato que Él es Rey. Jesucristo no lo hace por presumir ni porque se quiera sentir superior, lo dice porque otros lo reconocen como tal, no se arrogó un título real, sino que acepta lo que los demás van viendo y constatando. Si vamos un poquito más allá veremos que Israel ha tenido reyes durante una gran etapa de su historia y encontramos grandes personajes como David y Salomón. En Lucas 3 y Mateo 1 vemos que Jesús es descendiente directo de David. Por eso, insisto, que no es casual que se identifique a Jesús con un personaje real. En segund...

DOMINGO XXXIII DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO B

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Primera lectura: Daniel 12, 1-3; Salmo 15, 5 y 8. 9-10.11 (R.:1); Segunda lectura: Hebreos 10, 11-14. 18; Evangelio: Marcos 13, 24-32. En este domingo las lecturas se refieren al final de la historia. Como podemos ver, el Señor nos advierte que podemos detectar algunas señales respecto de ese momento trascendental de la existencia del universo y la existencia humana. A este respecto leemos en el Evangelio que una señal del final será la venida del Hijo del Hombre sobre las nubes y en poder y gloria. Como profesamos en el Credo, decimos que Cristo vendrá a la tierra por segunda vez para juzgar a los vivos y a los muertos. Como dice en la segunda lectura Él está esperando el tiempo que falta para poner a sus enemigos como estrado de sus pies. Otra señal que aparecerá es que será un tiempo difícil como no lo ha habido en las naciones hasta ahora. Hoy en día podemos ver desastres naturales, guerras, violencia, maltrato, sin embargo, una señal del final es que esto que experimentamo...

DOMINGO XXXII DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO B

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Primera lectura: 1Reyes 17, 10-16; Salmo 145, 7. 8-9a. 9bc-10 (R.: 1); Segunda lectura: Hebreos 9, 24-28; Evangelio: Marcos 12, 38-44.   Este domingo leemos en el Evangelio el relato de la viuda que lo da todo. Esta mujer ya ha pasado por alguna desgracia: la viudez, la cual era vista en la época de una forma bastante despectiva y humillante. Jesús estaba en el templo y se da cuenta de cómo ella se acerca a dar la limosna. Ella materialmente da muy poco, el evangelista indica que dio como limosna un cuadrante, qué es una moneda de poco valor. Sin embargo, lo valioso de esta mujer es que da todo lo que tiene sin temor a quedarse sin nada. Por eso, Jesús valora mucho el gesto de esta mujer porque va más allá de la generosidad, tiene que ver con la confianza total en Dios. La mujer no está midiendo a dónde va la limosna o qué se hará con la limosna, sino que simplemente da con generosidad aquel que le da lo que necesita cada día. Por eso, el Señor recordará que esta viuda ha echado, n...

DOMINGO XXX DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO B

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Primera lectura: Jeremías 31, 7-9; Salmo 125, 1-2ab. 2cd-3. 4-5. 6 (R.: 3); Segunda lectura: Hebreos 5, 1-6; Evangelio: Marcos 10, 46-52. Es interesante que Bartimeo tenga la valentía de buscar a Jesús. Como seres humanos nos acostumbramos a nuestro modo de vida, a nuestra zona de confort, a nuestras comodidades, aunque vayan contra la voluntad de Dios. Bartimeo no se contenta con pedir limosna y acomodarse a su situación de ceguera. Va más allá, se atreve a implorar la misericordia de Jesús para dar un cambio en su vida. Muchas veces, nosotros estamos ciegos por todo aquello que anteriormente mencioné, pero Jesús quiere abrir nuestros ojos con su gracia y hacernos ver un nuevo estilo de vida, una vida que ve la realidad con los ojos de la fe: «Tu fe te ha salvado». No habla solo de un cambio físico, sino de un cambio en lo interior: la vida ha sido rescatada. Hoy podemos preguntarnos: ¿Dejo que mi fe ilumine mi vida personal? ¿Me dejo sanar por Dios? ¿Soy indiferente a lo que Di...